
En el ex desierto florido
Bajo tus alas quemadas por la fricción antigua
Miro tus huesos de tiza mojada
Absorbentes del agua y del frío
Nubes del spray mágico de tu axila divina
Me hacen estornudar canciones infantiles
Veo los músculos de tu abdomen rocoso
Ejercitándose a puros volcanes
A puros terremotos
Están irrigados los músculos de tu abdomen
Pareciera que todos los ríos se te fueron a la guata
Justo en medio de ella
hay una flor a la que se le van degradando cada unos de sus pétalos de uña
En el blanco y el amarillo
Desde el sol a la tierra
Y sus raíces son venas
Su tubérculo, un corazón latiendo subterráneo
Abierto como una granada de sabores fermentados
Digo adiós a tu piel celeste como ojos de guagua
Y saludo con temor a la sombra de tus fauces
Se te abrió el ombligo en medio del camino
Es una montaña pintada azul atmósfera
En la cima hay una bandera negra sin asta
Que se lanza al vacío como una ardilla voladora
Y cae a una alfombra donde duermen los vagabundos mundiales
Justo sobre la cabeza del ultimo en llegar
Cuando la luna le estaba contando los pasos culebreros
Era tu ojo que vigila desde el cielo
Era tu pupila que se dilató como un derrame de tinta china
Y le dejó dormir sobre los regalos de la montaña.
Desde tus pulmones gritas una mariposa CYMK
Que va llenando el pasto de estrellitas tridimensionales
Y se esparcen como bombas sobre los caparazones de los caracoles
Entonces surge el estruendo de tus placas
Surge el aroma a maíz de tu aliento zodiacal
Surge el sonido del aleteo de la mariposa
Que entra por la cavidad que tengo en el pecho
Al tiempo que un gato negro salta por la ventana de mi espalda
Los gatos que saben caer
Los gatos saben trepar
Porque tú les diste sangre de tus tetas cuando aun era común
Cuando tener nombre era una tragedia
En mi sien está el recuerdo del oro que te sacudías
En mis uñas hay amaneceres y ocasos perdidos
En mis bolsillos hay un pozo sin fondo y sin eco
Tus secretos se cayeron por él
Y lloramos juntos y nos perdonamos
Me regalaste rocío a la mañana siguiente
Mis pestañas eran espinas de cactus
Y mis ojos dos piedras inertes

1 comentarios:
excelente. los ojos de piedra a veces ven más allá de lo evidente...
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