martes, abril 20, 2010

Comicios



Cavaste alrededor de tu propia base
De tu plinto abollado malherido
Y despreciado por ti mismo
Escarbaste con tus manos tiesas
con los nudillos ateridos y los callos petrificados
pero tu caída será más larga de lo que pensaste
y será no sobre la precordillera santiaguina
no será con riego automático
olvídate del Cesna vecinal agitando el aire de vez en cuando

Nada de eso va a ocurrir

Tú te vas a caer de raja sobre el metano marginal de tu origen
sobre el pedregal del verano
sobre el lodazal del invierno
bajo el ruido de las guaguas llorando y de las sirenas
con los bolsillos agujerados por balas de plata escasa
con tu dignidad pisoteada por la bestia más gritona y aspaventosa
más grande que tu cabizbajeza ante la autoridad

Y no harás más que continuar sometiéndote
sometiéndote más que antes
lo hiciste a sabiendas amigo
pero temes a no quedar mal con lo que no piensas


sábado, octubre 31, 2009

Hace Tiempo



Tengo el agua hasta la cintura
Agua humeante madrugadora
Mi piel reconoce tu color
Noche que agoniza
Estoy solo frente a tu muerte
Hace tanto que no sentía tus manos
Y tus silencios sobre mi espalda
Déjame ser tu fuego y tu paja

martes, noviembre 18, 2008

Nuestra culpa ajena



Háblame de las cosas que no se caen de la boca
Como una bola de acero ensordece su peso sobre la arena
Y otras veces como un lumazo en la nuca marchita pero nunca muerta
Que a mí jamás se me va a olvidar el canto de la vista
Cuando el sol esté justo detrás de tu tercer ojo cerrado
Y un gato pulguiento se suba al techo de tu inmensa casa
Aprovecha y dime algo, que te quiero escuchar con tu risa intercalada
Entre cada dedo de mi mano empuñando el vacío
Que tiene los colores apagados por la mirada de tu abolengo mandatario
El que agita el colchón cuando nosotros apenas entramos en el descanso
Y que prohíbe mirar las estrellas sentado en la plaza menor
Metiéndonos una culpa nada que ver por los poros
Por cada uno de los poros.

viernes, octubre 03, 2008

Exalumno



Línea muerta de luz que comete la fechoría de trabajar sin descanso
Me dejaste la espalda hecha trizas con tu sorber
Me dejaste las manos limpias, las manos indecentemente limpias
Tú eres cómplice de las horcas de seda barata y de las gomas amarradas al culo del lápiz
Tu eres la maquina de cocer cabezas en los patios
Con el pelo bien amarrado o bien corto
Dependiendo de lo que no se debe depender
En esa jaula tuvimos que cantar la canción más estúpida
Tuvimos que aprender la plegaria más estéril
Tuvimos que hacernos pequeños y cuadrados
Usar el calzado más incómodo de todos
Y evitar a toda costa bañarnos con los colores de las témperas
Pero mi conciencia rompió la bolsa y no ha parado de sangrar
Y cada gota que dejo tras mis pasos de borracho
Tienen el olor de la muerte rabiosa
Tienen el sabor del jugo lacrimal
Y la esperanzadora sonrisa del pordiosero enamorado
Tu plan siempre fue dejarme fuera y te lo agradezco
Por eso no hago más que esperar la noche durante todo lo que dura el día
Por eso parezco tu hijo no deseado que se hizo delincuente precario
Por eso parezco una esquina vacía con un semáforo cegado por su óxido
Y por eso tengo la tristeza de todos en la frente
Como un sello sin gracia y aparentemente superfluo